La medicina perfecta Separando los mitos de la verdad acerca de tener un animal de apoyo emocional

La medicina perfecta Separando los mitos de la verdad acerca de tener un animal de apoyo emocional

La medicina perfecta: separando los mitos de la realidad sobre tener un animal de acompañamiento emocional

Tengo unos cuantos alas de azúcar. Ellos estuvieron conmigo por bastante más de seis años, desde que llevaban ocho semanas fuera de la bolsa. Para esos que no tienen idea lo que son los parapentes azucarados– son chicos marsupiales que tienen la posibilidad de vivir de 12 a quince años y vincularse íntimamente con sus dueños. Les he traído varios sitios en su bolsa de vinculación, desde tiendas a museos, mercados y parques de agricultores. Ellos me han ayudado a sobrepasar varios obstáculos mentales y sentimentales por medio de los años. Tenerlos conmigo me otorga una sensación de paz mental y seguridad, me contribuye a bajar mis escenarios de estrés cuando mi ansiedad incrementa y me hace más simple a mí mismo cuando mi depresión empieza a bajar en espiral fuera de control. Tener mis inconvenientes conmigo provoca que mi patología mental sea más manipulable.
Cuando mi vida se vino abajo y tuve que mudarme el último año, poseía un miedo muy genuino de que cualquier sitio que encontrara podría negar mis planeadores de azúcar porque no sabían lo que eran o no permitían animales. Había escuchado que tener a sus animales registrados como animales de acompañamiento emocional ayudaría a protegerse contra eso, por eso comencé a investigar lo que necesitaba llevar a cabo. Lo que descubrí en el sendero es que hay una tonelada de desinformación ahí fuera.
Mito: Por una cuota simbólica, algún persona en los USA puede proceder a uno de un puñado de sitios y realizar los pagos para que su mascota sea registrada legalmente como un animal de acompañamiento emocional, inclusive recibiendo un certificado principalmente impreso.
Los sitios de registro de animales de acompañamiento emocional son una estafa! Los certificados verdaderamente no valen el papel en el que están impresos. Registrar a un animal como animal de acompañamiento emocional no tiene valor. La exclusiva forma donde usted tiene la posibilidad de registrar legalmente su animal es realizando que su médico de cabecera, psicólogo o psiquiatra escriba una carta donde considere que su animal es requisito para su confort emocional y mental. Ellos no tienen que integrar su diagnóstico específico– sólo que usted está bajo su precaución y ellos creen que tener la mascota es bueno para su salud y perder el animal sería amenazante para su salud. Es de esta forma de fácil.
Una carta de exhibe para que su médico escriba, registrando su animal de acompañamiento emocional, puede ser encontrada en.
Mito: Sólo algunos animales tienen la posibilidad de ser apoyos sentimentales y tienen que estar principalmente entrenados de alguna forma.
A distingue de los animales de servicio que tienen pautas rígidas en relación a lo que los animales tienen la posibilidad de ser considerados uno, virtualmente algún mascota puede ser un animal de acompañamiento emocional. No requieren ningún tipo de entrenamiento porque están ahí como camaradas para guiarte con tu estado emocional y mental. De nuevo, la ÚNICA cosa que requiere para que su mascota se convierta en un animal de acompañamiento emocional es una carta de su médico que cree que son necesarios para su confort. Da igual si son un gato, una serpiente, un erizo, un lagarto o un caballo.
Mito: Los animales de acompañamiento emocional tienen la posibilidad de ir legalmente a cualquier sitio donde otros animales de servicio logren ir.
Las leyes en relación a los animales de acompañamiento emocional varían según el estado. Algunos estados, como Nueva York donde vivo, no los reconocen en las leyes estatales y mencionan a las pautas federales en relación a la vivienda. Los animales de acompañamiento emocional NO son lo mismo que un animal de servicio como un perro lazarillo que fué principalmente entrenado para hacer tareas particulares para su dueño. Como tales, no en todos los casos se les conceden los mismos derechos que a los animales de servicio. Don’ t asumir que usted tiene la posibilidad de traerlos a todas partes con usted porque su doctor los ha considerado necesarios para su confort mental y emocional. Lleve a cabo su exploración para saber lo que su estado facilita.
Por ejemplo, las directivas de Nueva York sobre animales de acompañamiento emocional se tienen la posibilidad de hallar en. Como se sugiere en el folleto, Nueva York distingue entre los animales de servicio y los animales de acompañamiento emocional, remitiéndose a las directivas federales de hosting justo en lo relacionado a los animales de acompañamiento emocional.
Mito: Un dueño tiene el derecho de negarme si no facilita mascotas en sus inmuebles o si mi animal de acompañamiento emocional no ha recibido ninguna clase de entrenamiento formal.
Las pautas federales del HUD tienen dentro a los animales de acompañamiento emocional con animales de servicio en relación a la vivienda y establecen que el dueño no puede denegar la vivienda para un animal de acompañamiento emocional. Además, establece que un animal de acompañamiento emocional NO se considera una mascota y no necesita ningún tipo de entrenamiento. Además, las restricciones de raza y tamaño no se aplican a los animales de acompañamiento emocional. El dueño puede pedirle a su médico que le otorgue documentación que especifique que su animal es un animal de acompañamiento emocional, pero que no posee derecho a entrar a sus registros doctores ni a un diagnóstico concreto. Independientemente de lo que sus leyes estatales particulares logren ser sobre animales de acompañamiento emocional, la ley federal sobrepasa a las leyes estatales en la materia, lo que supone que ya que la vivienda no puede ser negada gracias a la existencia de animales de acompañamiento emocional a nivel federal, ningún estado puede invalidar ese derecho.
Más información acerca de la ley federal HUD rega

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