La salud es belleza interna

La salud es belleza interna

La salud es hermosura interna

Extracto del libro “Tu derecho a ser bella: Cómo parar el tren del envejecimiento y comprender a la persona más hermosa” de Tonya Zavasta. El libro está utilizable en:
Jean Kerr, creador y dramaturgo estadounidense escribió:”Estoy agotado de todas estas tonterías sobre la hermosura que es sólo piel profunda. Eso es lo bastante profundo. ¿Qué deseas un páncreas adorable?
Jean Kerr se encontraba más cerca de la realidad de lo que se habría soñado. Cada órgano exterior del cuerpo humano es elegible para ser llamado bello, pero ya que los órganos internos son vistos comunmente sólo por los cirujanos, son excluidos del certamen de hermosura. Si nuestros órganos internos fueran vistos, los describiríamos en relación a interesante, y el color y la forma normales serían considerados bellísimos. Usted sólo requiere contrastar imágenes de órganos internos normales y sanos con imágenes de sus contrapartes infectados y enfermos en los libros de medicina para convencerse de que la salud y la hermosura son sinónimos.
Un colon sano se ve como músculos uniformemente trenzados. Por otro lado, los colones insalubres están deformados: torcidos y enlazados en ciertas secciones, se inflaman y se engordan en otras, como revelan los rayos X de bario. Visite a un terapeuta de colon, aunque sólo sea para ver las imágenes de los colonos insalubres y ver por su cuenta lo feo que uno puede ser en el interior.
La sangre de un individuo sana además es hermosa. Los glóbulos rojos son uniformemente redondos. La sangre de un cuerpo lleno de toxinas está contaminada con bacterias patológicas, proteínas anómalos y parásitos. Cuando los glóbulos rojos se agrupan, la dolencia se denomina Rouleau o sangre que se pega. Rouleau, esta sangre torpe y poco interesante, hace aparición de 5 a 20 años antes de que se muestren los indicios de la patología. Es un mensajero temprano de centenares de anomalías de la salud degenerativas. Los conglomerados de glóbulos rojos no tienen la posibilidad de entrar a los capilares finos del cuerpo. Rouleau es especialmente amenazante para los órganos de la cabeza, en especial los ojos, las orejas y el cuero cabelludo. Una dieta alta en carne y derivados de la leche incrementa la adherencia de sus plaquetas. La sangre que se regresa que se pega es un precursor seguro de los coágulos sanguíneos, derrames cerebrales y asaltos cardíacos.
Las tuberías arteriales en un sistema circulatorio sano están limpias y libres de obstrucciones. En las arterias sanas, el revestimiento de adentro, llamado íntimo, es liso, maleable y sin grietas. Una parte transversal de una arteria coronaria habitual no exhibe engrosamiento arterial o depósitos de placa de bloqueo sanguíneo.
Un sistema circulatorio insano pinta un cuadro totalmente diferente. La cubierta muscular media de la arteria por el momento no puede retroceder totalmente luego de que una onda de pulso haya expandido el vaso. Se disminuye la flexibilidad de las paredes arteriales y se muestran grietas y huecos. Captan depósitos de calcio, colesterol, acumulaciones de grasa y racimos de plaquetas. Los depósitos de colesterol ásperos en las superficies internas y perjudican las paredes de las arterias. Al inicio, la acumulación de placa no causa afecciones, es sencillamente fea. Pero después, el torrente sanguíneo abultado y obstruido ocasiona que las arterias coronarias se ocluyan con la acumulación de grasa, lo que perjudica la circulación y causa el deterioro de los tejidos conectivos. El deterioro y endurecimiento anormal de las arterias resultan en un desarrollo llamado arteriosclerosis y tienen la posibilidad de provocar patología cardiaca, incidente cerebrovascular e hipertensión.
El cuerpo comunmente exhibe un verdadero talento frente a sustancias que no puede metabolizar o remover. Los descompone y los distribuye a zonas lejanas del cuerpo lejos de los órganos vitales para reducir el inconveniente. El cuerpo toma los venenos del sendero, pero no siempre fuera de la visión. Los residuos tóxicos son empujados hacia los órganos periféricos, que resultan ser la piel y todos los otros órganos que podemos consultar en el exterior.
Las deformidades ajenas son manifestaciones directas de enfermedades internas. Cuerdas feísimas de varices, caras hinchadas y celulitis están contando cuentos sobre su condición interna. Cada espinilla, psoriasis o cambio de pigmento en su piel es de hecho un reflejo de algún órgano que pelea por llevar a cabo su trabajo. Cada protuberancia, hervor o inflamación es un signo de que el cuerpo está expulsando algunas toxinas en su esfuerzo por protegerse a sí mismo.
El término “hermosura natural” fué mal usado y abusado más allá de la restauración. Ya que no hay hermosura natural sin comida 100% natural, la hermosura que emergerá en la dieta de comestibles crudos que yo llamo Rawsome Beauty. Nuestra hermosura externa es preferible cuando nuestros órganos internos están en la manera más óptima, forma y color probables. Lo bello no es algo plus que el cuerpo necesita: ser bello por dentro y por fuera es el estado natural del cuerpo de uno.
La vitalidad de los órganos internos, andando de manera correcta, trasciende la piel y contribuye un resplandor a su rostro. Esto es cuando la hermosura penetra la piel. Por eso cuando admiramos los ojos brillantes, la piel fabulosa y el cabello brillante, de alguna forma nos encontramos admirando el trabajo en grupo de un hígado, colon, riñones, etc., sanos y saludables.
La salud y la hermosura son

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