Los factores hemodinámicos afectan la presión arterial

Los factores hemodinámicos afectan la presión arterial

Los componentes hemodinámicos afectan la presión sanguínea

Numerosos componentes hemodinámicos, como SV y CO, afectan la presión sanguínea del tolerante. Las oscilaciones de estos componentes hemodinámicos además tienen la posibilidad de señalar una dolencia relacionada.
Volumen de trazo
El VE de un tolerante, la proporción de sangre bombeada desde el ventrículo izquierdo a lo largo de la sístole, tiende a ser de unos 70 ml por latido cardíaco. Tres componentes afectan el SV, la precarga, la postcarga y la contractilidad.
La precarga es la fuerza de la sangre en el ventrículo ejercida sobre el músculo ventricular en el final de la diástole. Cuanto más estiradas estén las fibras musculares a lo largo de la diástole, más poderosamente se contraerán a lo largo de la sístole.
La postcarga es la presión que provoca que el músculo ventricular fuerce la válvula aórtica para que se abra y envíe la sangre a la aorta. Y la contractilidad es la aptitud del miocardio para contraerse comunmente.
La reducción del SV frecuentemente sugiere hipovolemia, incremento de la resistencia vascular sistémica o insuficiencia cardíaca. El incremento del SV puede ser resultado de hipervolemia o reducción de la resistencia vascular sistémica.
Producción Cardiaca
El CO de un tolerante, la proporción de sangre bombeada por los ventrículos cada minuto, es por lo general de 5 a 7 litros por minuto. Puede calcular el CO multiplicando el SV de un tolerante por su continuidad cardíaca a lo largo de 1 minuto.
Una reducción de CO puede señalar que un tolerante tiene una de estas afecciones:
fallo cardíaco
disminución del volumen sanguíneo
obstrucción arterial o venosa
shock anafiláctico
shock séptico.
Un incremento de CO puede señalar que un tolerante tiene una de estas afecciones:
disminución de la resistencia vascular sistémica
sepsis
un embarazo intrauterino.
Resistencia vascular sistémica
La resistencia vascular sistémica, la proporción de resistencia en los vasos sanguíneos periféricos, además juega un papel considerable en la regulación de la presión sanguínea. El tono vasomotor de los vasos sanguíneos establece primordialmente la resistencia vascular sistémica. Cuando la resistencia vascular es alta, la presión sanguínea del tolerante incrementa.
La proporción de volumen sanguíneo circulante del tolerante influye en su resistencia vascular sistémica. Si el fluído sanguíneo decrece, el cuerpo compensa creciendo la resistencia vascular sistémica, realizando que las arterias y las arteriolas ajusten su diámetro de adentro. Un reducido cambio en el diámetro de una arteria o arteriole crea un cambio considerable en la resistencia vascular sistémica: mientras decrece el lumen del vaso, la resistencia incrementa. Este sistema incrementa la presión sanguínea para sostener la presión sanguínea lo verdaderamente habitual viable. En contraste, cuando los vasos sistémicos se dilatan y la resistencia vascular sistémica decrece, la presión sanguínea disminuye
Viscosidad de la sangre y flexibilidad arterial
Otros dos otros componentes hemodinámicos que afectan la presión sanguínea son la viscosidad sanguínea y la flexibilidad de las paredes arteriales. El incremento de la viscosidad de la sangre, que causa el incremento de la presión sanguínea, resulta de la policitemia, un incremento anormal de la masa RBC en relación con el plasma sanguíneo.
La reducción de la flexibilidad de las paredes arteriales además puede provocar un incremento de la presión sanguínea. En varios casos, la reducción de la flexibilidad resulta de la arteriosclerosis.

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